16 de diciembre, 2020

Charger 

Daytona, el 

aerocar que 

dominó NASCAR

Aerodinámico y veloz

En 1969, creamos un muscle car especialmente diseñado para ganar las carreras de NASCAR: el Dodge Charger Daytona, fácilmente reconocible por su alerón trasero y frente en forma de cuña. Pero la historia de este auto comenzó antes, en 1968, cuando los ingenieros de Dodge comprobaron que el nuevo Charger, pese a ser un gran auto, no era suficientemente aerodinámico para las pistas.

Ese mismo año, crearon una versión mejorada, el Charger 500. Este integraba una parrilla que reducía la resistencia al viento y una ventana trasera más al ras del techo. Logró ganar las 500 de Daytona, sin embargo las mejoras aún no habían parado.

La historia de Dodge Charger Daytona

El nacimiento de Charger Daytona

Fue a mediados de 1969 que tras realizar varias pruebas en el túnel de viento, se hicieron las últimas modificaciones al Charger 500. Así nació el poderoso Charger Daytona. Se añadió una nariz al vehículo para mantenerlo en el suelo y un alerón, que evitaba que se levantara la parte trasera y le daba mayor estabilidad al girar.

Para cumplir con las reglas de NASCAR, se produjeron poco más de 500 unidades del vehículo. El equipamiento estándar incluía un motor Magnum V8 de 375 caballos de fuerza (hp), pero también se podía elegir un HEMI 426.

Con esa potencia, pronto se convirtió en el auto que dominaba las pistas. Solo lo igualaba su auto hermano, el Plymouth Superbird, que tenía un diseño muy similar. Su gran velocidad les mereció el apodo de aerocars.

Carreras ganadas en NASCAR

  • De 1969 a 1970, Charger Daytona ganó en seis diferentes circuitos NASCAR, incluyendo el de Talladega, Texas, Atlanta, Michigan, y Darlington.
  • Curiosamente, nunca ganó las 500 de Daytona, de donde provenía su nombre. Esta carrera solo la ganó su predecesor, el Charger 500 y el Superbird.

Prohibido por ser demasiado veloz

Charger Daytona fue el primer auto NASCAR en romper la marca de las 200 mph (321 km/h). Pero aunque esta velocidad le permitía estar a la cabeza, también sería lo que le pondría fin a esta poderosa maquinaria.

Los oficiales de NASCAR consideraron que, tanto el Daytona, como el Superbird, tenían una ventaja injusta. En 1970 cambiaron las normas. La nueva regla restringía el tamaño del motor usado por los aerocars a 305 pulgadas cúbicas (ci), mientras que los otros autos podían usar motores de hasta 429. Así, estas dos leyendas salieron del juego.

Otras ediciones de Daytona

De 1975 a 1977, Daytona regresó como uno de los paquetes de Charger. Este venía equipado con un motor de 318 ci, con opción de elegir uno de 400 ci para mayor potencia. Pero pese a su poder y el nombre, este auto no poseía el característico alerón del Daytona original.

En 2006 regresó el paquete Daytona junto con la nueva generación de Charger. Este sí incluía un spoiler en la parte trasera (aunque más pequeño) y tenía el nombre Daytona pintado en los costados, como en el modelo de 1969. En cuanto al motor, contaba con un HEMI V8 de 5.7 litros.

El diseño de Charger Daytona sigue siendo admirado por su capacidad para romper récords y por su característica apariencia. Hoy en día se valora como un tesoro y debido a las pocas unidades que se produjeron puede llegar a costar entre 100 mil y 900 mil dólares.

Si bien la mayoría de nosotros no podremos conducir este legendario auto NASCAR, sigue siendo posible sentir la legendaria fuerza de los muscle cars Dodge. Agenda aquí tu prueba de manejo y conoce la potencia del Dodge Charger más reciente.